Melody

Asociación de Discapacitados Canarios

La Generalitat valenciana indemniza a un niño con sordera por la vacuna triple vírica

Posted by asociacionmelody en noviembre 18, 2008

El pequeño, de seis años, sufre una minusvalía del 33% y tiene dificultad de aprendizaje

Valencia. (EFE).- La Consejería de Sanidad de la Generalitat Valenciana abonará una indemnización de 35.000 euros a un niño de seis años que sufrió una hipoacusia bilateral severa tras administrarle la vacuna triple vírica (sarampión, rubeola y parotiditis), lo que le ha ocasionado una minusvalía del 33 por ciento y dificultad de aprendizaje.
Así lo establece un dictamen del Consell Jurídic Consultiu (CJC), que considera que procede declarar la responsabilidad patrimonial de la Generalitat en este asunto, tras la reclamación presentada por la madre del menor en noviembre de 2002, en la que no argüía una mala praxis médica, sino la mera producción de un resultado adverso.

El órgano consultivo de la Generalitat basa su argumentación en que “el éxito incuestionable” de las vacunas en el control y la eliminación de muchas enfermedades “no conlleva que los efectos adversos o indeseables que hayan generado hayan de ser soportados, automáticamente y de forma incuestionable, por los menores”.

Para el CJC, aunque los efectos adversos o indeseables de las vacunas sean “inevitables”, son “perfectamente conocidos y posibles (aun en un pequeño porcentaje)”, y por tanto “han de ser asumidos por la comunidad, representada por la Administración”.

El organismo expone que, sobre la administración de vacunas, alguna jurisprudencia sostiene que el efecto adverso y excepcional sufrido ha de ceder ante el carácter claramente beneficioso y preventivo de enfermedades infecciosas que las vacunas proporcionan, por lo que rechazan calificar el daño como antijurídico y consideran que el resultado lesivo es un deber que ha de soportar el menor.

Sin embargo, el CJC indica que en este caso no se trata de la administración de una vacuna a un único beneficiario, sino de la administración de vacunas en virtud de una obligación impuesta por la Administración atendiendo al calendario vacunal, y por ello la colectividad debe asumir la reparación de daños individualizados.

Atendiendo al conflicto de intereses beneficios/riesgos del sistema vacunal, el CJC opina que constituye una “carga del ciudadano” asumir los efectos adversos derivados de la administración de vacunas que sean calificados de leves o moderados (como fiebre, abcesos, inflamación local, erupciones cutáneas, lesiones no permanentes).

Por su parte, la Administración debe, según el CJC, asumir “los más graves y permanentes”, al entenderse que en tales casos “se han rebasado los límites impuestos por los estándares de seguridad exigibles conforme a la conciencia social, no correspondiendo al perjudicado el deber de soportar el menoscabo”.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: