Belleza sin barreras
Publicado por asociacionmelody en Junio 9, 2009
Por Ellen Stohl
La belleza es algo que cada uno quiere sentir pero la sociedad puede hacer esto una tarea difícil sobre todo si usted tiene una discapacidad. Mi historia cuestiona los estándares de perfección y belleza en cualquier persona sin importar en qué etapa de la vida se encuentre.
Utilizo una silla de ruedas debido a un accidente automovilístico hace 26 años y fui la primera mujer con una discapacidad en posar para la Revista Playboy en julio de 1987. La sexualidad y la autoestima eran lo más difícil de recuperar después del accidente, pero me fortalecí a través de muchas pruebas y tribulaciones, (siendo Playboy una de ellas). Además aprender a vivir con una discapacidad y descubrir una plétora de mitos y estereotipos sobre la discapacidad que no se apegan a la verdad.
Cuando comencé en la universidad en 1982, me especialicé en el teatro. Durante el invierno, después de mi primer semestre, yo tuve un terrible accidente automovilístico y me fracturé el cuello en C-5 a T-1. Es una herida muy grave y fui diagnosticada con cuadraplejía. Fue devastador. Pensé, como tantas personas lo hacen, que las personas con discapacidad no podían experimentar el amor, el matrimonio o el sexo. También estaba convencida que mi carrera de actuación que estaba apenas comenzado había terminado. Incluso mi consejero de rehabilitación, en aquel tiempo, me dijo que la carrera de actuación no era viable para alguien en mi posición y le creí. Los estereotipos sociales de la discapacidad cambiaron mi autopercepción.
Fue muy duro estar viva teniendo mi cuello y mis sueños rotos. Pasé seis meses en el hospital, fuí sometida a varias cirugías y un gran número de terapias. Tuve bastante suerte que mi médula espinal no fue cercenada sino aplastada. Progresivamente he recuperado el uso de ambos brazos, manos y algunas sensaciones en la parte inferior de mi cuerpo.
Mientras yo estaba en el hospital aprendí a ganar independencia al usar una silla de ruedas manual. Después de que me dieron de alta, mi familia me ayudó a conseguir el apoyo que necesitaba para mudarme a mi propio apartamento. A menos de un año después de mi accidente, volví al colegio y comencé a comprender que yo había cambiado mucho. La envoltura era diferente pero la persona era la misma.
Esto ha sido como un paseo en una montaña rusa pero todo ha valido la pena. Tan difícil como son las barreras físicas, los estereotipos sociales son peores. Las personas con discapacidad afrontan el prejuicio, estereotipos y desinformación. Esto es sobre todo evidente sobre discapacidad y sexualidad. Pienso que la sociedad nunca sintió que esto era un asunto relevante. Estoy grabando un documental sobre mis experiencias con la esperanza de informar sobre algunas situaciones similares que mujeres con lesiones espinales puedan afrontar. También, espero que el documental continúe lo que empecé con la revista Playboy, demostrando que una mujer con discapacidad puede ser una amante, una compañera, una esposa y una madre.
Todavía me impresionan las reacciones de la gente. Cuando yo estaba embarazada, la gente me veía como una persona con sobrepeso o estaban convencidas de que yo estaba en una silla de ruedas debido a mi embarazo. Ellos no podían aceptar la idea que una mujer con una discapacidad podría tener relaciones sexuales y quedar embarazada. Creo que deberíamos ser más abiertos sobre las situaciones que afrontan las personas con discapacidad porque tarde o temprano cada uno experimentará algún tipo de discapacidad en su vida. Como nuestras vidas cambian nuestras capacidades también cambian.
Conforme se envejece se experimentan más dificultades con nuestro propio cuerpo. Si no estamos lo suficiente abiertos para aceptar que cambiamos y crecemos, pronto nos sentiremos deprimidos y oprimidos por estereotipos negativos. Debemos aprender a honrarnos y a amarnos en cada etapa de nuestra vida. Las fotografías de Playboy fueron excelentes, fueron el comienzo que abrió las puertas, pero definitivamente no lo suficiente para abrir la mente de todos.
Leer más sobre Ellen en su sitio de web: www.ellenstohl.com